Género, Cambio Climático y Migración: La necesidad de un Lente Feminista


Janvieve Williams Comrie | Buenaventura, Colombia


La experiencia Negra en las Américas siempre ha sido, por circunstancia, diseño y a propósito, inextricablemente ligada a la tierra y a formas de resistencia expresadas a través de diferentes pueblos en diferentes territorios en las Américas. El cambio climático afecta a las comunidades y regiones de manera distinta, incluso dentro del mismo país, dependiendo de su contexto cultural, económico, ambiental, político y social. Pero el cambio climático también afecta a las personas de manera distinta dentro de esas mismas comunidades y regiones dependiendo de su raza y género, a nivel tanto individual como colectivo.


Para las comunidades negras, un problema relacionado con el cambio climático del que no se habla lo suficiente y que usualmente se deja por fuera en los espacios de organización es la migración. La migración¹ a raíz del cambio climático en las comunidades afro-diaspóricas ha sido principalmente interna y significa cada vez más que las familias se desplazan de las ciudades rurales hacia las urbanas, por lo que se convierten en personas desplazadas internamente (desplazados internos)². Pero cuando los impactos del cambio climático intersecan con el conflicto y la violencia y crean más dificultades, el desplazamiento aumenta, y muchas veces, obliga a individuos y familias a tomar la difícil decisión de cruzar fronteras y convertirse en migrantes internacionales. Y para las mujeres negras específicamente, el cambio de pasar de ser una desplazada interna a la migración forzada es aún más devastador. Pero porque el lente y el vocabulario para este fenómeno faltan, las diversas realidades del cambio climático en las vidas de las mujeres negras no son un factor de discusión, y mucho menos de organización y resistencia.


El silencio puedo revertirse incorporando una perspectiva feminista negra de base al cambio climático que obstaculiza el papel que las mujeres negras juegan en sus sociedades, comunidades y familias en relación con el ambiente (viendo el ambiente como un participante activo y no solo como un objeto).

AFP | Haitian Migrants in Darien, Panama


Una perspectiva feminista negra aplicada al cambio climático agrega una relación interseccional que reconoce múltiples identidades (y formas de opresión). Por ejemplo, la raza, el género, la edad, la clase, la migración, etc. y sus relaciones no solo la una con la otra sino también con las personas y comunidades que son como ellas. Un análisis feminista negro de base aplicado al cambio climático agrega un nivel de comprensión al cambio climático, la raza, el género y la migración. No solo significaría estudios e investigaciones sobre las diferentes experiencias de vida de las mujeres, sino que también incorporaría los géneros múltiples y expansivos que existen, y expandiría las interacciones del ambiente con las personas y sus comunidades. Una perspectiva feminista negra de base también tomaría en cuenta otras interacciones sociales, como la habilidad individual y colectiva de adaptarse o no adaptarse a las amenazas ambientales cambiantes que podrían tener impacto sobre la demografía, la economía, las relaciones de poder y la inestabilidad política que, luego, podrían conllevar cambios en el acceso a derechos fundamentales como la educación, el empleo, la salud, la recreación, etc. Esta perspectiva también entiende que no existe un análisis único aplicable a todo. Un análisis feminista negro de base entendería, por ejemplo, que las condiciones de niñas y mujeres negras con ingresos bajos que viven en su propia tierra pueden traducirse en independencia económica cuya consecuencia inevitable, si se pierde por violencia estatal o no estatal, es la vulnerabilidad económica y el desplazamiento.


En América Latina, por ejemplo, las experiencias y condiciones nacionales específicas de las mujeres y niñas negras son diferentes. Sin embargo, los problemas que afectan a las mujeres y niñas como resultado del cambio climático y de las políticas gubernamentales son similares por la posición social/económica de las mujeres y niñas negras en esas sociedades. El desplazamiento causado por los huracanes y los deslizamientos de tierra serán muy similares para una comunidad negra de la costa Pacífica en Colombia y las comunidades Garífunas negras en Honduras y Guatemala.


A medida que la crisis migratoria crece rápidamente en las Américas y en el mundo, les migrantes negres enfrentan una urgencia por encontrar soluciones reales a los impactos ambientales del cambio climático. Las ciudades están creciendo, las comunidades rurales también están creciendo mientras las ciudades se sobrepoblan y las compañías transnacionales están ingresando a los territorios donde les migrantes negres e indígenas están forzades a desplazarse más cerca de zonas donde se bota la basura, como vertederos, lo que aumenta su vulnerabilidad ante problemas de salud o empeora los que ya existen.


Aun así, para los gobiernos e incluso para el movimiento, la norma ha sido no priorizar el impacto que ha tenido el cambio climático sobre las vidas de las personas, y específicamente de las mujeres y niñas negras en estas comunidades étnicas y racializadas.


Si bien es cierto que los impactos negativos causados por el cambio climático y las políticas gubernamentales que representan los intereses antihumanos del capital global han sido perjudiciales para las personas de las Américas y del Sur global en general, para las personas negras que ya son impactadas desproporcionadamente por el racismo estructural, vivir en estas comunidades agrega otra dimensión precaria. Pero cuando agregamos el género en el análisis, hay una carga y un peso tanto visibles como invisibles, y un impacto desproporcionado que las mujeres y niñas negras llevan que moldean no sólo sus experiencias diarias, sino que también determinan su futuro y el desenlace de su vida.


A medida que nos acercamos a otro día de los derechos de la persona migrante y continuamos con el proceso de profundizar nuestro análisis y nuestras respuestas organizacionales para destacar y luchar por y con las personas forzadas a dejar sus naciones por circunstancias que ellas no crearon, agreguemos otro lente que nos dé la visión integral que se necesita para velar por que las experiencias de nadie sean marginalizadas.


El trabajo de AfroResistencia que trata de centrar la difícil situación de las Mujeres y Niñas Negras está comprometido con un mayor desarrollo de este lente. Reconocemos que cuánto más desarrolladas estén nuestras herramientas de análisis, más efectives seremos como movimiento y más nos acercaremos a garantizar el respeto y la protección de los derechos de todo el mundo.

 

¹ A efectos de este documento/artículo, un/a migrante es cualquier persona que se está desplazando o ha cruzado una frontera internacional o dentro de un Estado lejos de su lugar habitual de residencia, independientemente de (1) la condición jurídica de la persona; (2) si el desplazamiento es voluntario o involuntario; (3) cuáles son las causas del desplazamiento; o (4) cuál es la duración de la estadía. https://www.un.org/en/global-issues/migration


² Los desplazados internos permanecen dentro de su propio país y bajo la protección de su gobierno, incluso si ese gobierno es el motivo de su desplazamiento. A menudo se desplazan a áreas donde nos resulta difícil brindar asistencia humanitaria y, como resultado, estas personas se encuentran entre las más vulnerables del mundo. https://www.unhcr.org/internally-displaced-people.html