Los migrantes haitianos: ¿una excepción al Derecho Internacional de los Refugiados?


Debido al contexto histórico y sociopolítico de Haití, los haitianos siempre han sido una de las poblaciones con mayores tendencias hacia la emigración. Si bien es cierto que en muchos casos es un pueblo que se ve forzado a dejar su país en busca de mejores posibilidades económicas, con el paso del tiempo, a las causas más comunes de migración haitiana, como la inestabilidad política y económica, se han adicionado circunstancias, como los desastres naturales, que constituyen nuevos motivos por los cuales los haitianos buscan una mejor vida en otras tierras. El advenimiento de estas nuevas situaciones de emergencia y el empeoramiento de las condiciones de vida ya existentes en el país han abierto puertas para que se considere a la población migrante haitiana como una población que podría requerir protección especial en el marco del Derecho Internacional de los Refugiados.


La Declaración de Cartagena incluye en la definición del término refugiado a las personas que han huido de sus países porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público. La población migrante haitiana puede caber dentro de estas categorías con base en los siguientes elementos:

- Conflictos internos y estado de violencia generalizada: tomando en cuenta las características de un conflicto interno, es evidente que la manera en que operan los fenómenos violentos que subsisten en el territorio haitiano a raíz de la pobreza, la inestabilidad política, la pululación de las calles por las pandillas armadas y la manera en que los vive la población haitiana responden a la definición de refugiado de la Declaración de Cartagena.

- Perturbación del orden público: si el orden público se refiere al estado normal de funcionamiento de un estado y territorio nacional, en Haití hay muchos factores que alteran el orden público establecido. Partiendo de la violencia generalizada que subsiste en Haití por los distintos motivos mencionados anteriormente, además del impacto de los desastres naturales, no cabe duda de que estamos ante una variedad de situaciones que desestabilizan el estado de funcionamiento normal del aparato estatal haitiano y crean un ambiente altamente inseguro que impide el adecuado ejercicio de los derechos y garantías de la ciudadanía.

- Xenofobia y racismo en el país de residencia: cuando estos fenómenos sociales resultan en amenazas, agresiones físicas y la muerte, consideramos que pueden constituir una base para la solicitud de asilo por parte de un haitiano que teme por su integridad física y su vida a raíz de la discriminación que vive en su país de residencia. Por otro lado, los desplazamientos de esta población podrían ser percibidos como una simple migración económica por las malas condiciones de vida, pero la xenofobia y el racismo son muchas veces las causas originarias de la situación de precariedad económica y social. En este sentido, podríamos aplicar la definición de refugiado que protege a toda persona que abandona su país de origen o de residencia por temor a ser perseguida por motivos de raza y nacionalidad.


Con el análisis de algunos de los factores más determinantes en la situación de crisis haitiana está claro que existen una variedad de causas que mueven a los haitianos a abandonar su país de origen. Al contrario, ante la migración haitiana la comunidad internacional no parece ofrecer tantas opciones en respuesta al estado de necesidad de los migrantes y solicitantes de asilo haitianos. Fue el caso de Brasil cuando ocurrió el terremoto de 2010 y el de Estados Unidos ante las olas migratorias tanto de 2010 como de 2021.


Ante la situación de emergencia después del desastre natural y la desesperación de la población haitiana por encontrar asilo en tierra segura, el Comité Nacional para los Refugiados de Brasil interpretó que los migrantes haitianos desplazados por el terremoto no entraban en las categorías de personas que califican para el asilo porque no había evidencias suficientes que demostraran que las vidas, la seguridad o la libertad de los haitianos estaban amenazadas, a pesar de también reconocer que existía una precariedad del Estado haitiano que justificaba el otorgamiento de un permiso para quedarse en el territorio brasileño. Aunque existe un conocimiento del frágil estado del país caribeño que empeoró con esta catástrofe natural que desestabilizó el orden público, hay una resistencia de los países de acogida a reconocer la necesidad de asilo de los migrantes haitianos.


En el caso del terremoto de 2010, Estados Unidos otorgó a una gran cantidad de haitianos el Estatus de Protección Temporal, comúnmente conocido como TPS, que se les concede a ciertas nacionalidades en respuesta a situaciones extraordinarias o temporales, como conflictos armados y desastres naturales. Tratándose de un estatus migratorio temporal, podría ser revocado en el momento en que el gobierno estadounidense lo decida. El hecho de que Haití no se ha recuperado 11 años después de la catástrofe mencionada y tiene un historial de inestabilidad que incrementó por el terremoto sugiere que el contexto haitiano tiene pocas probabilidades de mejorar. Y a diferencia del estatus de refugiado y el asilo que deberían ser aplicables en este caso, como ya lo hemos visto, y tienen un carácter indefinido, el Estatuto de Protección Temporal de Estados Unidos no ofrece esta estabilidad. Lo anterior significa que los derechos que los migrantes haitianos han consolidado a lo largo de los años bajo este estatus quedan desprotegidos en el momento en que se suspende esta ayuda temporal.

Ante la enorme caravana migratoria, principalmente compuesta de haitianos, que llegó al territorio de Estados Unidos en septiembre de 2021 solicitando asilo, la primera respuesta del gobierno fue la deportación masiva de cientos de ciudadanos haitianos a una tierra natal que, en muchos casos, habían abandonado hace más de 10 años en una situación de emergencia nacional. Independientemente de que existan o no motivos para otorgar a estos migrantes el asilo, el Derecho de los Refugiados ha establecido un procedimiento con una serie de etapas claras que buscan analizar cada caso concreto para, al final, determinar si esta persona cabe en la definición de refugiado. Sin embargo, ante este escenario reciente, el gobierno estadounidense pasó por alto este procedimiento y manejó la llegada de estos migrantes como una invasión territorial, lo que constituye una violación a los acuerdos internacionales firmados y los derechos fundamentales que tienen los haitianos como personas y solicitantes de asilo.


La respuesta de la comunidad internacional tanto en el caso del terremoto de 2010 como en el de los solicitantes de asilo haitianos de 2021 nos lleva a constatar que hay una aplicación restrictiva del Derecho de los Refugiados cuando se trata de migrantes haitianos a pesar de que existen razones suficientes para aplicarles esta rama del Derecho. Entonces, ¿por qué hay una tendencia a excluir a los haitianos de las definiciones de refugiado establecidas en los distintos instrumentos de Derecho Internacional de Refugiados? Está claro que la población migrante haitiana es tratada como una excepción a las distintas definiciones de refugiado porque ha habido una normalización de los distintos factores relacionados a la inestabilidad del país de origen que, al dejar de ser considerados como circunstancias anormales, ya no constituyen una justificación válida para el otorgamiento de protección especial a los haitianos.


Es indudablemente urgente que existan, a través de más organizaciones arraigadas en la protección de los derechos humanos, como AfroResistencia, iniciativas orientadas a una reeducación de la comunidad global sobre el contexto histórico y sociopolítico de Haití para evitar la normalización de la violación de los derechos básicos de los solicitantes de asilo y migrantes haitianos. Un mejor entendimiento de la realidad haitiana ayudará a que la comunidad migrante originaria de ese país sea tratada humanamente y no como una excepción al Derecho Internacional de los Refugiados.

 

La protección de los derechos humanos y la garantía de los derechos de los migrantes son los pilares de AfroResistance. Por favor, apoye nuestro trabajo con migrantes en la región de las Américas.