¿Por qué primero negra y después experta?
- Chevy Solis Acevedo

- hace 2 horas
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Lo que una publicidad revela sobre el racismo en Panamá
Por Chevy Solís
Hemos seguido el debate generado por una reciente publicidad en la que una mujer negra es presentada, antes que nada, como una mujer negra, por una mujer blanca.. Y aunque muchas personas han centrado la discusión en la intención de quien produjo el contenido, para Afroresitencia la pregunta más importante es otra: ¿por qué la negritud aparece antes que su experiencia, su conocimiento o su trayectoria profesional?
¿Por qué no es presentada primero como experta, chef o conocedora del producto?
Esta pregunta puede parecer simple, pero revela algo profundo sobre cómo opera el racismo en nuestra sociedad panameña. Porque el racismo no siempre se expresa a través del insulto o la agresión directa. También aparece en la manera en que nombramos, representamos y construimos imaginarios sobre determinados cuerpos.
Las mujeres negras hemos sido históricamente observadas con morbo, clasificadas, hipersexualizadas y convertidas en objetos. Con demasiada frecuencia, nuestra identidad racial ocupa más espacio que nuestras capacidades, conocimientos o aportes. Se ve nuestro cuerpo antes que nuestra experiencia, primero se ver los estereotipos que cualquier otra cosa que podría destacarnos.

Este debate ocurre además en un país que cada mes de mayo celebra la afrodescendencia con festivales, desfiles de moda, discursos institucionales y evento donde se potencia el reconocimiento cultural. Sin embargo, año tras año me pregunto cuánto de ese “reconocimiento nacional” logra transformar las estructuras que están en la base del racismo y que los sostiene hasta hoy, y me vuelvo a preguntar cuánto se queda únicamente en el plano simbólico en mayo.
Celebrar la identidad es importante. Pero la identidad por sí sola no desmonta la discriminación, ni modifica las desigualdades, ni cuestiona los privilegios de una parte de la población privilegios que jerarquizan y organizan nuestra sociedad.
Desde una midas través de la Justicia Racial necesitamos avanzar más allá de la representación. Necesitamos preguntarnos quién cuenta las historias, desde qué lugar se cuentan y qué estereotipos siguen reproduciendo. Porque no basta con incluir personas negras en una campaña si continuamos siendo narradas desde la diferencia, la excepción o como una excepción.

Por eso considero que esta campaña desaparecida de las redes sociales debe servir para abrir una conversación más amplia sobre el papel de la publicidad, los medios y el marketing digital en la reproducción de imaginarios raciales en el país. Quienes trabajan en comunicación tienen una enorme responsabilidad social y necesitan formarse para comprender cómo el racismo atraviesa el lenguaje, las imágenes y las narrativas.
No se trata de cancelar personas ni de buscar culpables individuales. Se trata de reconocer que vivimos en sociedades atravesadas por jerarquías raciales que muchas veces reproducimos sin cuestionarlas.
Si este debate deja algunas enseñanza, espero que esta sea una: las personas negras no queremos ser reconocidas únicamente por nuestra negritud. Queremos ser reconocidas en toda nuestra humanidad, en nuestra diversidad y en nuestros aportes. Porque la justicia racial no consiste solamente en celebrar nuestra existencia cada mayo; consiste en transformar las estructuras que siguen limitando el reconocimiento pleno de nuestra dignidad como personas.

Las disculpas son un primer paso. Pero el desafío más importante es transformar las prácticas que hacen posible que este tipo de mensajes sigan produciéndose. Ojalá aprendan, escuchen los señalamientos y que nunca más se vuelva a repetir.



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